Pàgina:Historia de la lengua y de la literatura catalana (1857).djvu/19

De Viquitexts
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-13- un mismo artículo, y sin embargo, la primera lo lleva afijo al fin de la palabra, y las segundas al principio de todo nom- bre ó dicción; ¿ Qué diferencia no notaremos si pasamos á observar las infinitas entonaciones, dejo ó sonido fonético de las lenguas? Aquí si podríamos decir con mucha propiedad que son tan di- versas, no ya como las fisonomías, sino como el metal de voz de las personas, que no se han podido hallar dos que sean enteramente idénticos. Lo que está fuera de toda duda es que en un principio las lenguas de los pueblos habían de ser muy pobres, y que los primeros hombres espresarian sus ideas , nacidas de las im- presiones exlernas , con ciertas voces y articulaciones que nosotros llamaríamos ahora gritos ó esclamaciones ; y que lo mismo servirían para espresar el dolor que el placer, la ad- miración que el terror. Solo una cierta entonación que darían á sus voces constituiría la parte significativa de su primera habla. Este modo de discurrir es muy natural , porque no co- nociendo aun los hombres en su primitivo estado de natura- leza, en el que debe considerárseles sin conocimiento alguno, es claro, que debemos suponerlos como un niño que empieza á articular y proferir alguna palabra de algún objeto que le llama la atención y que no sabe aun como se denomina. Así es como debemos suponer á los hombres en el primitivo es- tado de naturaleza ; pues no conociendo ningún objeto de ar- te ni industria, habia de ser su lenguaje precisamente muy pobre. Las lenguas se desenvuelven y toman incremento cuan- do los pueblos empiezan á tener alguna industria , aun cuando esta sea muy grosera y tosca ; porque á los nuevos objetos que un pueblo fabrica ó construye es menester darles un nom- bre, y este nombre es una palabra mas que enriquece su po- bre y escaso vocabulario. Este aumento progresivo en las naciones es el que ha hecho enriquecer yabullar las páginas de sus diccionarios , y el que consideramos indefinible. Que bien dijo nuestro paisano el P. Eximcno en 1774 en el tratado