Pàgina:Historia de la lengua y de la literatura catalana (1857).djvu/235

De Viquitexts
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— 229 — III. ¡ O Vos ! que luminoso en las alturas De la Santa-Sion, Dios de grandeza, Abismo inagotable de dulzuras Vigor y aliento dais á mi flaqueza : » En un mar sumergido.de amarguras, Hablar de vuestra gloria es ardua empresa ; Mas yo entraré eo la senda peregrina Si vuestra luz preciosa me encamina. IV. Recorría una tarde la memoria De aquellos héroes que por sí alcanzaron Sobre sí mismos inmortal victoria, Y con ilustres hechos coronaron Los fastos indelebles de la historia, Y de laureles mil su sien ornaron : Guando un sueño muy grato y apacible Me elevó á la morada inaccesible. V. Por la etérea región marchaba Sin rumbo alguno, dirección ni guía : Un aura dulce y fresca respiraba Y mi alma dilataba la alegría : Una calma benéfica reinaba Y la pálida Luna relucía ; Y centellaban fúlgidas estrellas Formando un claro mar de luces bellas. VI. Superaba á las olas luminosas Sin fatiga en mi rápida carrera, Y con hercúleas fuerzas asombrosas Corría los espacios de alta esfera ; Venciendo en las regiones radiosas El veloz curso de águila ligera , En el mar á la nave arrebatada, Y en el aire á la saeta disparada.