Pàgina:Historia de la lengua y de la literatura catalana (1857).djvu/242

De Viquitexts
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— 236 — A Dios, tesos, para siempre á Dios, — ó sierras desiguales que allá en la patria mia,— distinguía de lejos de las nubes y el cielo,— por su reposo eterno y color mas azul. A Dios, viejo Monseny, que desde tu elevado palacio, — cual guarda vigilante cubierto de niebla y nieve, — atisbas por un agu- jero la tumba del Judío, — y en medio el ancho mar la nave ma- llorquína. Yo entonces conocía tu soberbia frente, — cual conocer pudiera la frente de mis padres; — conocía también el son de tus torren- tes — como la voz de mi madre y el llanto de mi hijo. Pero arrebatado por los hados perseguidores , — ya no conozco ni siento como en mejores tiempos; — á la manera que de un árbol transplantado á remotas tierras — pierden su gusto los frutos y su perfume las flores. Qué vale que me haya llevado mi engañosa suerte — á ver de mas cerca las torres de Castilla, — si mi oido no percibe el canto de los trobadores — ni despierta en mi pecho un generoso re- cuerdo? En vano me trasporto á mi país en alas de la ilusión , — y veo las riberas serpentinas del Llobregat; — porque aparte decantar en lengua lemosina, — no me queda otro placer ni tengo otro con- suelo. Pláceme aun cantar la lengua de aquellos sabios — que llenaron el universo de sus costumbres y leyes; — la lengua de aquellos fuer- tes que acataron á sus reyes, — defendieron sus derechos y venga- ron sus agravios. Muera , muera el ingrato que al sonaren sus labios — por es - traña región el nativo acento no llora; — que al pensar en sus la- res no se aburre y estraña ,— ni coje del sagrado muro las liras de sus abuelos. En lemosin sonó mi primer vajido — cuando bebia la dulce leche en el pezón materno; — en lemosin rogaba cada día al Señor — y cantos lemosines soñaba cada noche. Si cuando estoy solo hablo con mí espíritu, — le hablo en lemo- sin porque no entiende otra lengua — y mi boca entonces no sabe mentir ni miente, — pues salen mis razones del fondo de mi pecho. Sal, pues, para expresar el mas sagrado afecto — que la mano del cielo pueda grabar en corazón de hombre, — 6 lengua para mis sentidos mas dulce que la miel, — que me devuelves las virtudes de mí inocente edad. Sal, y publica por el mundo que jamás mi corazón ingrato —