Pàgina:Historia de la lengua y de la literatura catalana (1857).djvu/245

De Viquitexts
Salta a la navegació Salta a la cerca
Aquesta pàgina no necessita ser revisada.


— 239 — V. Luego que el bello sol de primavera Daba al monte verdor y al campo vida, Desplegando Rugero su bandera, A coger nuevos lauros les convida ; «Filadélfia, les dice, solo espera «Nuestro socorro : tiénenla afligida ; Dentro diez días al nacer el alba Muertos seréis ó Filadélfia salva. VI. Quien en Cíeico entrara en aquel día Creyera preparábase una fiesta ; General era y grande la alegría Que á combatir la gente ya se apresta : Uno la espada , el casco otro bruñía ; Quien el dardo arreglaba ó la ballesta ; Las armas sacan á lucir costosas Con las capas y plumas mas vistosas. VIL ¿Quién dijera que aquellas vestiduras, Finos yelmos y adargas bronceadas, Mas tersas que un espejo, cual sol puras, Con sangre amiga viéranse manchadas? ¿Quién dijera que aquellas armaduras Para entrar en combate aparejadas, Dentro Cíeico mismo, en dura guerra Debieran á pedazos ir por tierra? VIIL Reñidor restablecido de la herida Que en cama la hizo estar mas de tres meses, Dolores y pesares presto olvida En brazos de su amada tantas veces : I Era gratísima á los dos la vida, Y tan vivos de amor los dulces creces ,