Pàgina:Historia de la lengua y de la literatura catalana (1857).djvu/53

De Viquitexts
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-47- gen se pierde en la noche de los tiempos , es ahora lo que era allá en lo mas remoto, no obstante las invasiones es- trañas que durante una larga serie de siglos ha sufrido la Península. Así también el « romano-rústico » vióse domi- nado por el yugo de las lenguas de los conquistadores que sucesivamente se enseñorearon de España. Apesar de esto, el romano -rústico siempre permanente, siempre vivo, co-* molos pueblos que lo hablaban, llegó hasta nuestros dias tras algunas evoluciones, animando á muchas nacionalida- des bajo el nombre de provenzal , catalán , castellano, por- tugués, etc. Y todas esas nacionalidades, engastadas , digámoslo así, en el mediodía de Europa, tuvieron sus nombres propios aunque distintos de los que llevan ahora , pero significando siempre á esos mismos pueblos ó nacionalidades. Esos pue- blos, pues, bajo sus antiguas denominaciones , ¿no habían de tener su idioma peculiar, su propia habla? Ningún pue- blo por corta que haya sido su duración , ha dejado de te- ner su lengua genuina : la lengua de esa infinidad de pue- blos, no hay que dudarlo, fué el romano-rústico. XVI. Nadie niega en el dia que el romano-rústico no sea an- tiquísimo, y que en tiempo del mayor esplendor de Roma no existiesen ya en Europa infinidad de lenguas. El mis- mo Julio César en sus Comentarios nos dice que al pa- sar los Alpes y poner su planta en las antiguas Galias se asombró de oir hablar tantas lenguas bárbaras ; porque es menester saber que para los Romanos todo lo que no era latín era bárbaro. Pero donde subió mas de punto su asom- bro fué al observar la mucha analogía que hallaba entre el idioma del Vienes, del Valais, déla Auverniay lalen-