Pàgina:Historia de la lengua y de la literatura catalana (1857).djvu/68

De Viquitexts
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— 62 — Un la infancia de loda literatura es cuando se escribe po- co y se lee menos. Entonces todo es sentimiento, todo amor; y para espresar ambas cosas se elige una forma rítmica , ca- denciosa, cuya armonía imprima en la mente del hombre la idea cantada, á fin de que sea en él mas duradera. Hé aquí porque los primeros albores de toda literatura han aparecido en una forma prosódica, desemejante si se quiere en las for- mas, pero idéntica en el fondo. Las facultades intelectuales y morales del hombre son las mismas en todos los pueblos de la tierra, pero en grandor, fuerza y desenvolvimiento muy distintas. Estas circunstan- cias nos demuestran evidentemente porque unos pueblos han adelantado mucho y otros muy poco; y porque en todas las literaturas ha precedido la poesía á la prosa. En todas partes y en todos tiempos para transmitir el hom- bre sus primeras ideas , sus sentimientos por escrito, se ha valido de la poesía ; y es porque el verso reúne cierto encan- to melódico, que constituye el mérito principal de esas com- posiciones fugitivas. Sin embargo, háylas entre ellas que presentan rasgos muy brillantes de un numen celeste, lle- nas de gracia y armonía, que mueven el corazón y arroban al entendimiento de una manera admirable. Por eso á medida que se avanza en las investigaciones de esos documentos antiquísimos ; á medida que se examinan detenidamente las producciones y fragmentos poéticos que ya poseemos de esa falange de trovadores , salta á los ojos que en aquellos siglos primitivos del renacimento de la li- teratura fué en Cataluña donde resonaron , antes que en nin- gún otro pais de Europa, los cantos de los mas hábiles tro- vadores , y que con ellos echaron sólidamente los cimientos de la moderna literatura. Por sus hermosas poesías vemos que el amor y la religión inflamaron constantemente su nu- men y acrecieron su pujanza para triunfar en los certámenes y vencer con gloria en los combates. Hé aquí porque tan pronto como nuestros Condes de Dar-