La prosesó per ma casa

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La prosesó per ma casa. Juguete bilingüe en un acto y en verso
Eduardo Escalante
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LA PROSESÓ PER MA CASA.




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LA PROSESÓ PER MA CASA.


JUGUETE BILINGÜE EN UN ACTO Y EN VERSO,

original

DE DON EDUARDO ESCALANTE.

representado

por primera vez con éxito estraordinario en el teatro de la Princesa de Valencia la noche del 9 de Mayo de 1868, en el beneficio de Don Felipe Carsí, primer actor del género cómico.


La prosesó per ma casa (1868) (page 5 crop).jpg




VALENCIA: 1868.
JUAN MARIANA Y SANZ, EDITOR,

Lonja, 7.
PERSONAGES ACTORES

Dona Tita. . . . . - . . Doña Concepción Andrade. La Só Bienvenida. . . . . » Amalia Mondéjar. Pepeta. . . . . . . . . . » Matilde Ruiz. Sabina. . . . . . . . . . » A. Castro. Cecilia . . . . . . . . . » N. Rodrigo. Gumersinda (no habla.) . . N. N. Doloretes (niña.) . . . . N. N. El Siñor Chuan. . . . . . Don Leandro Torromé. El Siñor Ramon. . . . . . «  Felipe Carsi. Tóni. . . . . . . . . . .  » Hernán Cortés. Gonzalo . . . . . . . . .  » N. Cabalóte. Rodríguez. . . . . . . . . » N. Ferris. Nelet (niño.) . . . . . .  » Cañizares. Don Roque (no habla.) . . » N. N.

La propiedad dramática de esta obra pertenece á su autor , y nadie podrá representarla sin su permiso. La propiedad editorial de esta obra es de D. Juan Mariana y Sanz, y nadie sin su permiso podrá reimprimirla. Á LA SEÑORA DOÑA CARMEN VALPARDA DE LA ENCINA, BARONESA VIUDA DE BENIMUSLÉM,

Dedica esta obrita, como una débil muestra de gra- titud y cariño, su reconocido y afmo.

Q. S. P. B. El autor Pàgina:La prosesó per ma casa (1868).djvu/8 ACTO ÚNICO.

El teatro representa el interior de una habitación principal; un balcón a! fon-do, que dá á la calle , y por el que se verá otro de la casa de enfrente , cubierto con una colgadura de damasco carmesí. Dos puertas en primer término : la de la derecha sirve de entrada en la habitación ; la de la izquierda supone conducir al interior de la casa : al mismo lado y en segundo término otra que dá á la cocina: al lado de la puerta derecha una mesa y encima un reloj de pared , una jaula , varios libros viejos y estampas , un catre , una percha y otros objetos propios de un baratillo. A! levantarse el telón aparece Pepeta limpiando y ordenando los muebles del mejor modo : el Sr. Ramon saliendo por la puerta de la cocina.

ESCENA 1. a Pepeta y el siñor Ramon Ramon. ¡Dona , vacha una manía! sempre hu estás tot mudant de son puesto. Pepeta. Poquets títaros té vosté así que digám: ¿cuánt els vá á traure de casa? Ramón. No caben en la pará; tin cuidao en lo rellónche, que avans casi l' has trencat. Pepeta. ¿Qu' éll está sanser? ¡repárel! Ramón. Bueno, tú déixalo estar, no mes li falten sinc ródes. Pepeta. ¿Sinc? casi res. Ramon. L' ha comprat per catorse cuens y un cósi que doní; pero d' éll trac en apañarlo dos duros. Pepeta. Ya pareix asó mes gran, y está mes curiós: al manco els que vinguen esta esprá . á voré la prosesó, que hu troven mich aseat. Ramon. Pues mira, chustetament no vullc así convidats; próu ne tindrém en ta tia, la neboda y el so Blay; t' asegure que si venen mareen no mos faltará: de bóna gana pendria els atifells de peixcar... Pepeta. Té vosté un chéni tan raro... Ramon. Raro, perqué no m' agrá que vinguen á incomodarme. Pepeta. Si élls pasen mesos y añs que per así no s' acósten. Ramon. Pues chustet, eixe es el cas; ningú de la nostra estampa s' enrecórda en un treball, pero en habent una festa ya els tens asi á tots ficats, y si élls veren qu' esta casa fora una casa mes gran, ó tinguera dos balcons, son parents, y mal que mal... ¿pero que así me s' emboquen duentme sempre agregats, y tinga yo que muntarmen pera voreu al terrat? dos voltes m' ha susuit, pero lo qu' es tres larán. Pepeta. ¿Vosté no vá á casa d' ells. 1' obsequien y li fan cas? Ramon. ¿Yo? sí; una vólta en la vida y un' atra en la mórt. Pepeta. Engañ, no fá molt que allí estiguerem y es quedarem á sopar. --9--

    La lliura y micha de freses 
    qu' els he dut pera esta esprá 
    no valen... 

Ramon. ¿Freses? en grande;

      y aixó ¿qui te hua manat? 

Pepeta. Vosté pareix que li dólga

     quedar be. 

Ramon. Yo estic mirant

     que si tú fent lo que vóls 
     seguixes al meu costat, 
     esta casa en cuatre dies 
     sinse remey pega un bac. 

Pepeta. ¿Per qué no em dona llisénsia

     pa casarme, si tan mal 
     se trova? 

Ramon. Aixó es lo que tú

     volgueres, pero no fas 
     conté per ara, ¿hu entens? 

Pepeta. El dia manco pensat,

     vorá vosté Toní... 

Ramon. Toni...

     estic ya d' ell hasta el cap, 
     ¡ojalá en pau mos deixara! 

Pepeta. Tus ojos no lo verán. Ramon. Pues si la meua llisénsia

      espereu... 

Pepeta. Vach á posar

       el cubertor.             (Tomándolo de encima de una silla y 

Ramon. Descastada. poniéndolo en el balcón.) Pepeta. Mire quina vista fá (Al balcón.)

       tan rebonica el carrer. 

Ramon. Guapo... me tinc qu' afaitar,

       y á fé qu' ara no pareix; 
       barber manco puntual... 

Pepeta. No deu vosté tindre queixa,

       qu' ell sempre está así ficat. 

Ramon. Pero cuant el nesesite... Pepeta. Ara ya no deu tardar.

       Mariana la espardeñera 
       tota la porta ha enramat, 
                                     2              —10— 
   y munta así una oloreta 
   de matapusa... ya está 
   Tonet así, aixó es florete, 
   ¡qué presumit, qué aseat! 
       ESCENA 2. a 
   Dichos y Toni por la puerta derecha con la bacía debajo 
  del brazo envuelta en un pañuelo. 
Ramon. Ya tenim así á pintura; 
       ¡vá fet un grande d' España! 

Toni á Ramon. ¿Quín orache, li pareix?

       sentiria qu' es bañara 
       la prosesó. 

Ramon. Yo de tú

       no vinc hasta les cuaranta. 

Toni. ¿Quín hora es? Ramon. Sinc y micha. (Sentándose.) Pepeta. No han tocat sine. Toni. Pa qué parla, (A Ramon.)

        Grasies, pomellet de roses. . . . 

Ramon. Es lo mateix. Toni. Vals mes plata. . .

       ¿Vosté no té así reí lonche?      (Cogiendo el que hay 
                                          encima de la mesa.) 
       ¿pera qué no 'I pencha?... 

Ramon. Afaitam,

       y d' ahí damunt no me tingues 
       que tocar res. 

Toni. Quina estampa...

       Malec-Adel y Matilde; 
       ¿será la de las crusadas? 

Ramon. Ell si tot no hu dotorecha... Pepeta. Deixau, ¿no veus que s' enfada? Toni. Yo he llechit eixa novela. (Disponiéndose a afeitar

                                               a Ramon.)

Ramon. Es ciar, com en esta casa

        tot hu recbistres y fas 
        lo que vols. 

Pepeta. Así tens aigua. (Dándole un jarro que ha-

                                                 brá encima de la mesa.)                           —11—


Toni. Este puro no vól correr. (Tirando el cigarro.) Ramon. ¿Y el tires? Toni. Pues si m' arrapa

       la gola. 

Ramon. Cóm la pintém. Toni. Mire, quien puede lo gasta. Ramon. ¿Saps que vas fet un Marqués? Toni. ¡Qué guapa está, qué reguapa! (Mirando á Pepeta.) Ramon. Calsér de cheról... en grande.

       ¿Y eixe pantaló es de llana? 

Toni. Yosté pareix que me pase

       revista de ropa y armas. 

Pepeta. Eli si no hu critica lot... Ramon. Home, com te vech de gala

       sinse uniforme... ¡veneno, 
       qué fórta vá la navaixa! 

Toni. ¿Fá mal? Ramon. Com si en un testét

       li rascaren á ú la cara. 
       ¿Eixe sombreret es nóu? 

Toni. Sí siñor, es nóu; sincuanta

       quinsets m' ha costat. 

Ramon. Molt bé,

      después se queixen encara 
      de que tot está tan mal: 
      a fé que pera pintarla... 

Toni. So Ramon, ¿yo li dec algo? Ramon. Ni ganes. Toni. Pues ¿pa qué parla? Ramon. No obrirás tú barbería,

      ni et posarás en ta casa. 

Toni. Mes pronte de lo qu' es pensa;

      pues com no vach á la chala, 
      ni chue, ni en cafetins 
      nengú m' ha vist de borrasca, 
      duc millor llustre qu' alguns 
      y tinc un duro en la caixa 
      de sobra. 

Ramon. Lo que tú tens

      es molta térra en 1' Habana.                   —12— 

Toni. ¿Y vosté qué té?

Ramon. ¿Yo?

Toni. ¿Sí?

       molta roña en la bolchaca, 

Ramon. Pues conec á mes de cuatre

       que ya prengueren rascármela. 

Toni. ¿Cóm?...

Ramon. ¡Redimóni!. . . Llevándose la mano al carrillo.

Toni. No res:

       un barro que té en la galla. 

Ramon. Este un dia me degòlla

       condenat, ni en una escata 
       tan coent me deixariíu. 

Toni. Salut. (Doblando el paño de afeitar.)

Ramon. Ojalá et faltara;

       te dec vinticuatre barbes, 
       no tinc menuls. 

Toni. Bueno, al atra.

       Pera hui ham desocupat; 
       ara vach, deixe asò en casa, 
       y á vore la prosesó 
       men torne así. 

Ramon. ¡Quina ganga!

       pues mira, pegues mal tir, 
       perqué no fas chens de falta. 

Toni. Aixó hu diu vosté... ¡oy, atenga,

       si ya no m' enrecordaba! 
       he trobat á doña Tita, 
       la que viu dalt de ma casa 
       y á vosté li compra tantes 
       noveles, y m' ha dit: vaya, 
       conque por casa Ramon 
       creo que esta tarde pasa 
       la procesión. — Sí señora, 
       li he dit: — si usted descansada 
       quiere verla desde allí 
       lo tendrá Ramon á gala- 

Ramon. ¡Pero este manifeser!...

Toni. ¿Pues qué yo no tinc criansa?

Pepeta. Ell quisá per cumpliment... —13—

Ramon. Pero siñor, ¿qui li hu mana?

Toni. Si ella tal volta no vinga,

     no hu ha fet sèrt. 

Ramon. Si así es planta,

     bó soc yo pa seremònies, 
     y tindré que colocarla 
     en lo millor puesto: vamos, 
     lograrás que sinse llástima 
     te tanque al ultim la porta. 

Toni. Home vosté s' ataranta:..

Ramon. En quín hora fa la volla

     la prosesó per ma casa.   (Vase puerta izquierda.) 
           ESCENA 3.ª 
         Toni y Pepeta. 

Toni. ¡Si l' amenasa cumplira

       que m' ha fet! 

Pepeta. ¿Per qué tens pòr? ,

        ¿no reines tú en el meu còr? 

Toni. ¿Y aixó no será mentira?

Pepeta. Sicatero, ¡cóm prénetes

       lo molt que t' estic volent! 

Toni. ¡Qui no pert F enteniment

       ouint eixes parauletes! 
       Beneit siga el dia 
       y el punt y l' hòra 
       que se verem, Pepeta, 
       la primer vòlta, 
       boca de roses; 
       d' aquell dia, lusero, 
       ¡cuánt m' enrecòrde! 
       Pa sangrarte em digueren 
       que así vinguera; 
       te rigueres al vorem... 
       y ¡ay mare meua! 
       aní á puncharte, 
       y ans que yo te punchara 
       tú me punchares.                      —14— 
   En la meua inoséènsia 
   yo no creia, 
   qu' els teus ulls me pogueren 
   llevar la vida; 
   y al vóret, ¡sielos! 
   cara á cara em feriren 
   eixos luseros. 
   Tan guilopes ferides, 
   per mes que ordenen 
   els dotors, no les curen 
   ni les entenen. 
   Sòls fent aixina    (Dando la bendición.) 
   es com dona el vicari 
   la medisina. 
   Te parlí ais cuatre dies, 
   y en molta sorna 
   me digueres... ¿tan pronte? 
  ¡chóve, no córrega! 
  y ara es penetra 
  que tenies mes ganes... 

Pepeta. ¿Yo?

Toni. ¡Sicatera!...

Pepeta. Es mentira.

Toni. Mentira,

   ¿y te tornes rocha? 

Pepeta. ¡Quín valor, corn s' alaba!

Toni. ¡Pa qué mes gloria! ¿no meu declaren eixes roses que pinten les teues galtes?

Pepeta. Veritat es, no hu negue:

   vach tindre llástima 
   al mirar qu' et quedabes 
   com una caña; 
   no volguí, Toni, 
   que per mí te cantaren 
   el gòri góri. 

Toni. ¿Conque llástima á séques?

Pepeta. Aixina á un pronte...

   mes después en lo tracte,                  --15-- 
         
         la vista, el rose... 

Toni. Vamos, acaba.

Pepeta. Vach coneixer al ultim

      que t' adoraba. 
      Desde entonses si un dia 
      llunt de mí pases, 
      cavilosa me torne, 
      suspire y calle, 
      y moltes vòltes 
      en lo cuarto me fique 
      y allí dins plore. 
      Al balcó fas lo manco 
      trenta viaches, 
      en los meus ulls encara 
      térbols de llágrimes, 
      y en cuant te guipe, 
      lo mateix qu' una tonta 
      me pose á riure. 
      Pròp de tú á tot li encontré 
      mes alegría, 
      á les flòrs mes aroma, 
      mes llurm al dia, 
      al sèl mes brillo... 
      ara parlam y digues 
      si asò es cariño. 

Toni. Salamera chitana

     que m' enamora, 
     cuant á Toni li parles 
     en veu tan dolsa, 
     tres cuarts de lluna 
     escoltante estaría 
     sinse dir pruna. 
     De la seua planeta 
     nengú s' escapa, 
     y la nòstra, si mires, 
     ben clar señala 
     que tart ó pronte 
     t' han de dir... la siñora 
     de Antonio Robles. 

Pepeta. Ojalá pronte es cumplirá. —16—

Tóni. Ya es presís parlar claret

      en ton pare, y te promet 
      que si huí maleix nos chira, 
      hasta despues.               (Vase puerta derecha.) 

Pepeta. ¿Tardarás?

Toni. Per 1' aire volguera vindre.

Pepeta. Si éll un dia 1' han de tindre

        ixcamne pronte del pás, 
        en dirliu tal vòlta mòga 
        un cañaret en la casa; 
        vach dalt á vore la gròga 
        si vol qu' el moño li fasa. 


                   ESCENA 4.ª 
  Doña Tita seguida de Sabina, Gumersinda, Cecilia y don 
     Roque; el Sr. Ramon luego por la puerta izquierda. 

Tita. Señor Ramon.

Pepeta. Ixca, pare. (Llamándolo vase por la

                                          derecha.) 


Ramon. Mi señora doña Tita,

         ¡cuánto apresio esta visita! 
         (ne venen sent y la mare.) 

Tita. Y la debe usté apreciar;

         pues teniendo otro balcón 
         para verla procesión, 
         al de usted quisimos dar 
         la preferencia.

Ramon. En buen hora;

        pues señor, bien me parese, 
        y mi persona agradese... 
        lo agradese, sí señora. 
        Tomen ustedes asiento. 

Tita. Mi hermano don Roque Baños. (Presentándolo.}

Ramon. ¿El señor? por muchos años...

        con lodo el acatamiento... 

Tita. Mis niñas... (Presentándolas.)

Ramon. Mucho me agrada

        su presencia, bien se vé 
        que todas tienen de usté 
una sierta retirada...
yo les quisiera ofreser
un balcón mas...
Tita.  ¡Qué tontera!
Ramon. Quiero desir que quisiera...
Tita. Ya se deja usté entender.
Ramon. Pero no estarán muy mal,
conque si quieren salir...
Sabina. (Nos vamos aquí á lucir.) (Subiendo al fondo.)
Tita. Luego... pero, ¿y mi Coral?
Sabina. ¡Es verdad!
Cecilia.  ¡Cielos!
Tita.  ¡Ay Dios!
Ramon. ¿Qué sucede?
Tita.  ¡Pobrecito!
que no veo á mi perrito.
Ramon. ¡No res, m' han dut hasta el gós.
ESCENA 5ª
Dichos y Pepeta por la derecha con dos chicos de la mano y trayendo debajo del brazo un perrito.
Pepeta. Buenas tardes. (Viendo el perrito.)
Sabina.  ¡Aquí está!
Pepeta. ¿Es de ustedes?
Tita.  ¡Qué alegría!
Pepeta. Rascando estaba en la puerta.
Pare, ha dit la so Felisa,
que vecha aon pót colocar
estos chiquets. (D. Roque y las tres sobrinas asomandóse al balcón.)
Ramon.  Pero chica...
Pepeta. Dalt ya no caben de pèus.
Ramon. Y así en cuant vinga la tia...
veches dins si en la finestra
pòden estar de la cuina.
Tita. ¡Vírgen! (Dando un grito.)
Ramon.  (¿Atra ne tenim?)
(Vase Pepeta por la puerta de la cocina con los niños.)
Tita. ¡Qué horror! si se le echa encima,
mírelo usted como tiembla. (Señalando al perro.)
Ramon. ¿Alguna botifarrita
que habrá comido?
Tita.  No tal,
ciérrelo usted en seguida. (Señalando á la puerta de la cocina.)
Caramba, ¿no vé allá dentro
el gato aquel?
Ramon.  ¿La moixina?
¡si es una gata mas mansa!
Tita. Por piedad, lo arañaría:
ciérrela usted.
Ramon.  No hay peligro,
mas por ver á usté tranquila...
(ya mos ha caigut que fer
así en la tal doña Tita.) (Vase puerta izquierda.)
ESCENA 6.ª
Dichos y después Rodriguez y Gonzalo.
Sabina. Mamá, Rodríguez saluda. (Al balcón.)
Tita. ¿El hermanito de Sira?
Sabina. Sí señor: vá con Gonzalo. (Suponiendo responder á Rodriguez, que está en la calle.)
Pregunta por tí. (A doña Tita.)
Tita.  Sabina,
di si quieren descansar,
pues fuera descortesía...
y mas que el señor Ramon
no les negará una silla
siendo personas decentes.
Sabina. Yamos, mamá lo suplica,
suban ustedes.
Cecilia.  Ya suben. (Bajando a la escena.)
Tita. Ese lazo, Gumersinda.
Gumer. ¿Qué lazo?
Tita.  El de la corbata,
lo llevas suelto. Cecilia,
ahuécate ese vestido,
¿cómo vas tan escurrida?
ESCENA 7.ª
Dichas y Rodriguez y Gonzalo.
Rodrig. Servidor... (Saludando ambos a doña Tita.)
Tita.  Caballerito.
Gonzalo. A los pies de usted.
Tita. Gonzalo...
Rodrig. ¿Está usted buena?
Tita.  Bien, gracias.
Rodrig. A las niñas saludamos...
Tita. Yo por si ustedes desean
descansar un breve rato...
aunque el balcón es pequeño,
siempre hay un sitio...
Rodrig.  Aceptamos

con gusto.

Tita. Esta casa no es
la mia, pero obligado
me está su dueño, y aquí
todos venimos á honrarlo. (Gonzalo y Sabina, Rodriguez y Cecilia forman dos grupos.)
Gonzalo. Sabina, anoche en la música
me hizo usted pasar un rato...
Sabina. ¡Yo, Jesús! con las de Sanchez
estuvimos paseando.
Rodrig. ¡Qué noche tan placentera,
Cecilia! como un relámpago
pasó fugaz.
Cecilia.  ¡Ay! los bailes
dejan recuerdos tan gratos...
ESCENA 8.ª
Dichos y el so Chuan por la derecha llevando de la mano á Nelet.
Chuan. Buenas... ustes desimulen, (Quitándose la gorra.)
de piso me he enquivocado...
no: ustes desimulen.
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